Características y Emplazamiento

Los terrenos motivo de la presente intervención arqueológica se localizan al Oeste del casco urbano de Villanueva del Pardillo. La topografía general del proyecto es en suave ladera, cayendo el terreno en sentido Este-Oeste hacia el arroyo de los Palacios. Los terrenos han tenido hasta fechas recientes un uso agrícola.

Antecedentes

La Intervención Arqueológica comprendida en el proyecto de urbanización del “Sector I-1, de Villanueva del Pardillo (Madrid)”, ha tenido como objeto la delimitación y excavación de las estructuras histórico/arqueológicas identificadas, así como la supervisión de los movimientos de tierra que ha generado el proyecto.

 

Contexto Histórico

El término municipal de Villanueva del Pardillo se encuentra situado al oeste de Madrid y limita al Norte con el término municipal de Colmenarejo y Galapagar, al Este con Las Rozas y Majadahonda, al Sur con Villanueva de la Cañada y al Oeste con Valdemorillo. Discurren por sus tierras los ríos Guadarrama y Aulencia, además de los arroyos de los Palacios (límite occidental del área de actuación del presente proyecto) y el de las Dehesillas.
Las vías naturales, en este caso el río Guadarrama, han sido utilizadas a lo largo de la historia como ejes de comunicación. Apenas se conservan indicios de la antigua caminería prerromana, que sería utilizada posteriormente por el imperio romano para la construcción de su red de calzadas que posibilitarían un rápido control territorial, político y económico de las regiones dominadas.
En el siglo I d.C., la actual comunidad de Madrid formaría parte del territorio ocupado por la “Provincia Hispana Citerior”, estableciendo una nueva división del antiguo marco territorial prerromano. Se crea una red principal de calzadas, entrelazada por otra red de vías secundarias que servirían de conexión interterritorial.
Señalar la ubicación de los terrenos motivo de la presente intervención y su relación en torno a la red viaria que se desarrolla en época romana en el centro de Hispania. La vía 24 del It. De Antonino comunicaba el territorio que ocupa actualmente Madrid con la provincia de Segovia. El problema principal reside a la hora de definir el recorrido exacto de estas vías. La vía 24 procedente de Segovia, entra en la comunidad de Madrid a través del puerto de la Fuenfría. La calzada principal debía seguir por la margen derecha del río Guadarrama.
Posteriormente, en época visigoda (siglos V-VIII), se sigue utilizando la red viaria heredada en época romana. La decadencia socioeconómica que determina la crisis del imperio romano, tiene su reflejo en la modificación de los modelos de poblamiento, desde el desmembramiento de las villas de época tardoromana, a los pequeños núcleos rurales -vicus- de época hispanovisigoda, cuyos exponentes se documentan asociados al eje que marca el río Guadarrama.
No obstante, en época hispanovisigoda, acontecería un progresivo deterioro y abandono de la red romana, por la falta de reparaciones y por la despoblación de núcleos urbanos y rurales.
En época islámica, tampoco se sabe en profundidad cómo era la red de caminos. La Fuenfría fue un importante hito en los itinerarios de penetración musulmana en la 1ª mitad del siglo VIII. Sin embargo, se producirán adecuaciones de los ya existentes, modificaciones o nuevos trazados, condicionado por nuevos intereses político-económicos o estratégicos (control territorial).
La importancia de Madrid en éstos momentos, hará cambiar el panorama viario. Adquiere gran importancia la Marca Media por su carácter fronterizo, cobrando especial relevancia el control de los puertos de la sierra. Hay una intención evidente por parte de los musulmanes de mantener una red viaria que garantice el control y la comunicación de su ámbito de dominio. Se refuerza el camino que discurre por la vía del Guadarrama. La antigua vía romana del puerto de la Fuenfría (vía 24), que entrelazaba Segovia con Toledo por Galapagar en dirección Sur y valle del Guadarrama, cobra importancia. Surge Calatalifa (Villaviciosa de Odón), a mitad de camino entre el puerto de Guadarrama y Toledo. Surgirán otras arterias secundarias que comunican Madrid y los puertos de la región.
En época medieval y moderna, la comunicación de Madrid con la meseta norte, son diferentes los trazados de los itinerarios que se proyectan para atravesar el puerto; todos ellos como eje aglutinador el río Guadarrama; de éstos existen referencias bibliográficas y físicas en el terreno, ya sean mojones, hitos o infraestructuras asociadas.

Intervención Arqueológica

Los trabajos han centrado su finalidad en documentar por medio de una campaña de excavación, el elemento estructural identificado (basurero).Primeramente, se ha realizado una fase de desbroce mecánico y limpieza superficial manual de la zona afectada, con objeto de intentar acotar de manera más precisa los límites o dispersión espacial de los niveles arqueológicos. Ha sido posible determinar dichos límites irregulares en todo su contorno excepto hacia el NW, en donde los niveles arqueológicos colmataban la suave vaguada existente hasta los límites del proyecto de urbanización.
Una vez realizada esta primera valoración manual del registro arqueológico, se procede a realizar un corte estratigráfico en la zona donde se presume el centro hipotético del basurero (sección A-B).
Sección A-B: Se documenta un único nivel de colmatación muy homogéneo, con una potencia máxima de 40 cm.
Dadas las características del registro arqueológico, siendo niveles deposicionales de carácter secundario, no asociados a restos estructurales, se decide acometer la excavación del resto del basurero mediante procedimientos mecánicos y limpieza manual. De esta forma, se excava la totalidad del basurero hasta el límite NW del proyecto de urbanización, documentando su estratigrafía y los restos materiales que contiene.

Registro Arqueológico

Bajo la cobertera vegetal que se dispone sobre la totalidad del área, destaca la presencia de un único nivel arqueológico de potencia variable, que proporciona un conjunto material homogéneo datable en época romano-imperial (siglo I d.C.). Consiste en arenas arcillosas con abundante materia orgánica descompuesta, restos de carbones y cenizas. Presenta un grado de compactación bajo y coloración gris-cenicienta.

El registro material documentado consiste en cerámica común a torno de cocción oxidante y pastas depuradas; reductoras de pastas más groseras; también alternantes, constituyendo formas cerradas tipo ollas-ollitas, cuencos, etc. En algún caso presentan rebajes en la parte interior para favorecer la cubrición de la pieza. Fondos de pie resaltado imitando a T.S.H. Asas de sección oval con acanaladura central. Acabados generalmente alisados. Se documentan escasos fragmentos de cerámica común de pasta gris.
Cerámica a torno de tradición indígena, de cocción oxidante y pasta depurada. Dominan los cuencos de borde apuntado, saliente y cuerpo semiesférico; vasos de borde afilado, apuntado o saliente; ollas de borde exvasado saliente. En cuanto a la decoración se documentan: bandas de coloración parda/marrón, marrón claro (a veces cubriendo parte del borde interior), rojas, vinosas…. Se trata de líneas horizontales paralelas, que en ocasiones se rellena el espacio entre ellas con pintura de otro color formando una especie de friso, o bien con decoración geométrica (trazos oblicuos paralelos o gotitas); también se documentan motivos vegetales como las palmetas muy estilizadas. Cuando la decoración del friso se separa con líneas verticales paralelas, forman metopas decoradas con motivos geométricos.

Terra Sigillata Hispánica de gran variedad tanto tipológica como decorativa. De pasta de color rojizo y/o naranja muy decantada y de gran calidad. Se documenta lisa y decorada a molde. Tipológicamente, se ha documentado la forma 30, 29/37, 37 B, 15/17, 40. La decoración se dispone en frisos horizontales separados por líneas lisas, bifoliaceas horizontales, perlas, ovas. Los frisos se decoran con motivos geométricos: círculos lisos, dentados, sogueados, a veces con motivos vegetales inscritos en ellos en forma de rosetas; motivos vegetales de guirnaldas, hojas de palma, palmetas; figuras de animales y humanas (guerrero, mujer sosteniendo una hoja o flor de loto en una mano); animales mitológicos…También se documenta la decoración distribuida en metopas con motivos geométricos, vegetales y figurados.En cuanto al resto de los materiales, merece destacar una fíbula omega completa con terminales cortos paralelos al anillo y moldurados, anillo de sección cuadrada y decreciente; clavos, escarpias.. Entre los restos de fauna destacan fragmentos óseos de bóvidos y ovicápridos.

Resultados

Se ha documentado un “basurero” constituido por depósitos de carácter secundario que colmatan una pequeña irregularidad del terreno, consistente en una suave vaguada hacia el arroyo de los Palacios. Tanto la composición de los vertidos, como el conjunto material recuperado, extraordinariamente uniforme, nos informa de una fase cultural datable en el siglo I d.C. Se consideran los niveles de colmatación del “basurero” como producto de aportes de carácter secundario de un foco de hábitat cercano o explotación económica.

http://www.docsity.com/es/2-7777/158723/